Había llegado el día y Mari no había alcanzado a juntar el dinero. La universidad nunca tenía consideraciones especiales con gente como ella, si la transacción no era realizada se quedaría sin los conocimientos que tanto le había costado obtener. Volvió a leer en la pantalla de su tableta el aviso redactado con una letra escarlata sobre fondo negro: BASE DE DATOS 334 A PUNTO DE CADUCAR, dos días para actualización/actualizar ahora/medio de pago...Se quedó unos instantes pensativa, con la vista perdida en alguna de las sombras de su habitación y luego, en mitad de un suspiro, desconectó el delgado cable de atrás de su oreja. La pantalla se apagó y quedó a oscuras.
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