Mostrando entradas con la etiqueta Sina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sina. Mostrar todas las entradas

jueves, 9 de abril de 2015

Tempus transmutationis, por Sina de la Fiol







“El  Hospital Deformes ya autorizó el procedimiento” esa frase nos hacía temblar a todos, los gimoteos pronto se llenaban del silencio que minutos antes había inundado las celdas. No había mucho que decir, encerrados por nuestras conductas violentas, las conversaciones no se hacían muy espontaneas. Estábamos en un silencio pseudo acogedor, no de esos incómodos, sino de esos consensuados, de esos en los que las palabras simplemente sobran. Pero cada vez que esa frase se repetía uno de nosotros desaparecía. Abrieron mi celda, y a pesar de retroceder lo que más pude y apegarme a la pared, hasta casi fundirme con ella, me tomaron y encerraron en un contenedor levitatorio. Soy un macho, considerados por algunos como el alfa, y estaba aterrado. En cuatro patas, agazapado con el estómago pegado al suelo mientras era transportado al hospital. El viaje fue corto, de un par de cuadras. Cuando bajaron mi contenedor del vehículo nuevamente la sensación de vacío en el estómago…odio el vaivén que provoca la levitación poco constante que generaba mi carcelero. Llegamos a una habitación de paredes extremadamente blancas, abrieron la puerta para prepararme para cualquiera que sea el procedimiento médico que me iban a hacer y aproveche la oportunidad de correr, no sabía dónde estaba ni a donde ir, pero el peligro se sentía en todas partes. Los doctores de inmaculadas batas me redujeron en segundos, y pronto me tenían sobre una mesa de operaciones con una mascarilla de anestesia y un extraño aparato en mi cabeza, ajustado con un gel que escurría por mi cabello. No quería dormir. Miré para todas partes tratando de buscar ayuda. Una enfermera me vio  y dijo: “Tranquilo muchacho”…muchacho…muchacho…muchacho…las palabras resonaban en mi cabeza mientras descendía en el abismo de los sueños.

jueves, 19 de marzo de 2015

"Sonidos tormentosos en el final del viaje" por Sina de la Fiol









*Continuación de “Paisajes coloridos dentro de un viaje gris” publicado en Cetáceo Negro


-------


- Esto no está pasando – la voz de la chica estaba llena de asombro al igual que su rostro. Las máquinas a su alrededor pitaban de manera inusual.

viernes, 6 de febrero de 2015

La gema de Alimapu, por Sina de la Fiol









Siempre me había preguntado por qué en entre Viña y Valparaíso construyeron castillos sobre el amparo de cerros y rocas, siempre los había visto, pero no supimos en verdad lo que eran hasta que fue demasiado tarde. Hay puntos en nuestro planeta donde convergen energías de todas partes, y tanta colisión genera portales, nexos que unieron estas intrincadas piezas arquitectónicas con el entorno.  Estos enlaces se estudiaron, y pronto lograron enviar objetos al “otro lado” (nadie sabía exactamente dónde). Lo malo fue, que donde fuera que llegaran, molestó a sus habitantes. Primero llegaron elfos, siempre educados y democráticos a pedir que por favor dejáramos de enviar cachivaches a su mundo, con menos paciencia luego cruzaron algunos enanos, quienes amenazaron con comenzar una guerra si no se detenía la investigación. Sus sabios eran más inteligentes que nuestros científicos, porque las pruebas no cesaron y finalmente tuvimos una irrupción masiva  de orcos, sin diplomacia ni avisos, armados hasta los dientes listos para tomar este mundo y destruir a quien se interpusiera…
____________________

viernes, 23 de enero de 2015

"Cambio de casa" de Sina de la Fiol editar








El departamento está vacío. Ya empacaron la última caja. Demasiados recuerdos. La muerte siempre es dificil de superar, pero ellos harán lo que sea por mantenerse juntos, siempre ha sido así. Se aman. Nunca me amaron. Prometieron estar juntos pase lo que pase; a mi no me prometieron nada. Cajas apiladas en el comedor. Cada pieza está vacía, ya está todo guardado. Es como ver una película antigua con tanto tono sepia proporcionado por los cartones y el silencio, y que ha terminado por devorar todo el lugar. No se hablan  automáticamente han hecho todo. Se irán. Deben irse. Este lugar ya no les pertenece. Ya no soportan estar conmigo. Un suspiro y suena el timbre, el sobresalto es gratuito y la puerta se abre. La mudanza comienza y poco a poco van destripándolo todo. Siento sus ojos en mí como si estuvieran arrepentidos, como si me vieran, pero no lo hacen, lo sé, sólo me siente. Se les declaró inocentes y pensaron que todo terminaría ahí. Pero yo no me he ido y tampoco me iré, porque ellos son mi familia, y la familia crea lazos que traspasan incluso la muerte. Se aman, nunca me amaron y se deshicieron de mi; no del todo, algo queda aún en este departamento, arraigado a sus paredes, a sus pisos, pero sobre todo a sus habitaciones. Se deshicieron de mí, pero yo no los he dejado, nunca lo haré. 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...